El Camino Real nació como vía de unión entre la antigua corte de Nájera y los Monasterios de San Millán de la Cogolla, atravesando nuestro valle en dieciocho kilómetros que transcurren entre cientos de pequeños viñedos, antiguos asentamientos celtíberos y romanos y pueblos como Badarán o Berceo.